Pasado el tiempo al parecer he cumplido mi promesa, ya vivo en el mar y la frontera: dedicado a ellas, las auténticas compañeras de mi vida, a mi gente, que es muy poca, pero saben que lo son, y a mí mismo en un “Canto a mi mismo a lo Walt Whitman”. Lo digo con sereno orgullo ya estoy aquí de camino a Nosedonde, pero aquí: nunca ofrezco nada que no esté dispuesto a conceder y no he tenido que ladrar ni morder, eso sí ocasiones no me han faltado, sé que sabéis mas que de sobra a qué coño intento referirme.
¡Ser felices, o al menos intentarlo, buscar la belleza, a mis ojos la única revolución, la única quimera que sigue mereciendo la pena en este mundo.
Besos y abrazos.
Amador
Cádiz, abril de 2011.
“Despertar de perros”
-Y tú qué piensas de este loco que nos ha tocado en suerte, dijo Zambra.
-No sé qué decirte, dijo Ritmo, tú llevas más tiempo con él.
-Sí, tienes razón yo no he vivido a la intemperie como tú, ya de cachorrita estaba con él, entonces vivíamos en el ático, pero tuvo que venderlo.
-Lo que si puedo decirte, dijo Ritmo, por lo que yo pude vivir antes de venirme con vosotros y lo que voy viendo en la calle, es que no parece ser el peor personaje que nos podía haber tocado.
-No, si la verdad, dijo Zambra, es que yo siempre me he sentido muy segura y cuidada a su lado. Y él siempre me muestra su atención y su cariño.
-Yo también me siento así, dijo Ritmo, y no me gustaría irme a ningún otro sitio.
-Si, dijo Zambra, pero recuerda que nos tiene prometido llevarnos al mar, que estamos hartas de estanques de ciudad, ríos con poco caudal y pantanos de aguas turbias.
-Nos llevará, estate segura, dijo Ritmo, él también tiene muchas ganas de escaparse a vivir al Sur y pasear junto a nosotras y su amor por la arena de la playa.
-Bueno, dijo Zambra, todo llegará, de momento no parece irnos muy mal por aquí, tenemos cuanto necesitamos y todo el parque pa correr.
-Así es, querida hermanita, dijo Ritmo.
-Qué suerte, dijo Zambra, no tener que hablar, y comunicarnos con él por gestos, miradas, gruñiditos y lametazos, verdad?
-Si Zambrita, dijo Ritmo, creo que le gusta así, pero nunca olvides que él también sabe ladrar y sin embargo no lo hace.
© AMS Madrid
Octubre de 2009