QUIMERAS Y DESAFÍOS



Nada soy, nada he sido y no puedo pretender ser nada... aparte de eso guardo en mí todos los sueños del mundo!! (F.Pessoa)

Cantante, guitarrista, autor de canciones, psicoterapeuta, funcionario en excedencia ahora que me acuerdo, estudiante universitario a mi edad y escritor aficionado noctámbulo, noctívago y nocherniego...
Todo lo que la vida me ha ido enseñando se puede resumir en dos palabras: sigue adelante!!

Besos y abrazos
Dorchy Muñoz



Vistas de página en total

Mostrando entradas con la etiqueta MICRORELATOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MICRORELATOS. Mostrar todas las entradas

viernes, 1 de febrero de 2013

"Nayma"





Nayma”

Habían pasado ya doce días desde que tomara el ferry a Tánger desde Tarifa, con poco más equipaje que su ordenador y ropa de entretiempo. No atinaba, sin embargo, a comprender el porqué de aquella decisión. Comía en restaurantes caros, ávido de conocer las delicatessen de la tierra y visitaba bares degustando los licores que sólo servían a los extranjeros. Aquella noche fue de nuevo a ver bailar a Nayma. Al terminar el primer pase se acercó a su mesa y le dejó una nota: vos sós como yo, dijo ella, viajero en cualquier lugar, pero andás desubicado aún ¿Querés conocerme loco? Tengo un nuevo pase luego te busco me esperás
Pidió una copa y brindo con un gesto dirigido al escenario: Por fin alquien comprendía que no estaba allí de vacaciones!!

©AMS Cádiz



viernes, 14 de diciembre de 2012

"Viernes"



"Viernes"

Vengo de los sueños más oscuros, retorcidos y recónditos. ¡Insondable abismo!
Encuentro el día cargadito de inútiles quehaceres cotidianos. ¡Intransitable viernes!
No habrá fin de semana para mí, los días parecen siempreiguales. ¡Insufrible finde!
Ganaré no cabe duda en entereza, aceptación, desapego y no-deseo. ¡Incuestionables preceptos!
O dejaré pasar las horas indolentemente entregado a la lectura y mis perritos ¡Inimaginables compañeros!




martes, 4 de diciembre de 2012

“ Duelo entre la pasión y la razón”



Prefiero caminar con una duda que con un mal axioma (Javier Krahe)


"Duelo entre la pasión y la razón”


Hoy mismo al amanecer se dieron cita la razón y la pasión para batirse abiertamente en duelo en mis adentros. Si bien es cierto que son ya muchos años los que llevan mirándose con recelo y sin apartar ni un solo instante el dedo del gatillo, al parecer hoy decidieron poner punto final a la contienda. El inconsciente se abrió paso sorprendentemente y apareció en escena, haciéndose tangible por una vez contra natura. La razón trajo a sus fans del club del neocórtex. La pasión como siempre a sus viejos seguidores del sístema límbico. Alea jacta est, sonó un disparo y ambas comenzaron sus majestuosos pasos, dándose la espalda. Pero a punto de agotarse la cuenta atrás oficiada por el inconsciente travestido de imperturbable árbitro, un resplandor gigante, tan inesperado como cegador, casi mágico, impuso una nueva luz abortando todas y cada una de las pretensiones y obligándoles a deponer las armas. Despejó el escenario de fans y seguidores y los reunió a solas ya desarmados. Un acto de fe in extremis, consiguió por fin colocar a cada cual en su sitio: a partir de ese momento, convinieron, la pasión se encargaría de alimentar el motor y desplegar las velas y las razón se haría cargo de la brújula y el timón de aquel barco a la deriva, que se encontraba a punto de zozobrar.
El inconsciente optó  por viajar de polizón y hacer mutis sine die.
¡Mi obstinada dialéctica existencial se había salvado del naufragio!
Sigo adelante...


© AMS Cádiz



lunes, 3 de diciembre de 2012

“Entre el cielo y el infierno y viceversa”





Se manchó los dedos de mierda y comprobó que le sangraba la almorrana: fue entonces cuando comprendió que estaba vivo, pero también que podía morirse cualquier día!!
(Dorhy Muñoz)

Entre el cielo y el infierno y viceversa”

Era verano y su gran amor agonizaba. Ese mismo mes murió su padre. Descendió súbitamente a los arrabales del infierno tras haber tocado tantas veces el cielo con los dedos. El hastío vital y la desesperanza cruel le habitaban las entrañas. Fue entonces cuando decidió, casi sin pensarlo, adentrarse en las profundidades de la noche loca y sus oscuros callejones. Y probó de todos sus venenos y veleidades, guitarra en mano y voz en grito. Amó frívolamente a muchas mujeres de cuyo nombre no puede acordarse. Un buen día conoció a su otro gran amor y se alejó de aquellos callejones sin salida. Dos años después dejó la noche: se quedó sin un amigo. Años después su amor y él, abrazados a lágrima viva, reconocieron que habían tocado fondo y que a su camino ya no le quedaban más veredas. Tomó el atajo del recogimiento interno y la soledad elegida y caminó al encuentro de su verdadero ser, viajando no sin dolor, hacia las más recónditas verdades sobre sí mismo. Preparó con discreto esmero su nueva y ligera mochila y sus botas de andar por los tropiezos, mientras atendía, mal que bien, a su madre y a los suyos. Un inolvidable día consideró que ya estaba preparado para el nuevo viaje: se quedó sin familia. Hoy vive junto al mar con sus perritos. Tiene muchos amigos y amigas nuevos y algún amor, amorcito o amorzuelo por resolver. Este narrador ocasional conoce bien al personaje. Este microrrelato merecía un happy end.

© AMS Cádiz


martes, 27 de noviembre de 2012

“Procastinación y craving”




“Procastinación y craving



Café, tabaco, el lápiz bicolor de subrayar, la lámpara del escritorio por toda luz en la casa, música tibetana: los perros duermen. El libro de texto abierto sobre la mesa: Anatomía Fisiológica. El neocórtex.


A mi espalda el ordenador portátil con una carpeta abierta:


C/Usuarios/Amador/Mis documentos/Escritos/Nuevos escritos/Borradores

La lluvia tras los cristales mientras fumo y la farola de enfrente que veo tras la ventana. Bebo a sorbos café solo y echo el humo empañando la humedad. Tengo que terminar este poema. Me lo pide el corazón. El cerebro puede esperar: otro ataque nocturno de de psicoprocastinación y craving literario agudos.

© AMS Cádiz


martes, 20 de noviembre de 2012

“Los fantasmas del amor”




“Los fantasmas del amor”

Hoy vinieron a buscarme, pero tu te habías ido. Te llevaste tus besos, trashumantes ya solo de tu corazón sin dueño, te llevaste tus caricias, desertoras de ese amor que se nos enredaba entre los dedos, te llevaste tus miradas, perdidas y entregadas ya a tu elegido caminito a solas. Hoy vinieron a buscarme y me trajeron el olvido, arrugaron las sábanas de mi noche infinita y apagaron para siempre la luz de los futuros. Ya no suenan los teléfonos ni brincan los correos a deshoras. Hoy vinieron a buscarme y a buscarte, pero yo no supe decirles donde estabas.

© AMS Cádiz


lunes, 19 de noviembre de 2012

"De vuelta a la luz"



De vuelta a la luz”

Hoy el sol intenta abrirse paso entre las nubes a golpes de luz. El cielo tal vez por pura inercia intenta ensombrecerlo todo y a momentos consigue eclipsarlo. Yo mismo estoy viviendo en un claroscuro intermitente donde se alteran miedos y ansiedades con nuevas ideas y proyectos vitales ilusionantes. Pura dialéctica emocional y existencial parece ser y haber sido mi vida. No han faltado vientos a favor e incluso suerte, pero tampoco desatinos y piedras en el camino. Hoy por hoy fluyo con las horas y los días, practicando a duras penas el desapego.

© AMS Cádiz 


domingo, 18 de noviembre de 2012

"La Respuesta"





“ La Respuesta”


Fue al mirar por la ventana mientras fumaba mi primer cigarrillo del día cuando lo comprendí todo. Un luminoso flash de lucidez me trajo por fin La Respuesta mientras contemplaba esta incesante lluvia otoñal. Todo estaba y había estado siempre dentro de mí mientras me asomaba ingenuamente al mundo preguntando sobre  tantos y tantos porqués. Este sinuoso viaje interior en el que me hallaba inmerso podía por fin darse por concluido: el círculo se había cerrado. Ya estaba en condiciones de emprender un nuevo viaje, hacia dentro y hacia afuera: Camina. Sueña. Crea. Ama. Vive. Sigue adelante...

© AMS Cádiz




miércoles, 22 de agosto de 2012

"Su príncipe azul"






"Su príncipe azul"

- Pero dime, dijo él, en realidad tu cómo sientes nuestro amor, qué es lo que te gustaría?
- Comerte a besos y colmarte de atenciones, dijo ella, que vivamos juntos, que intentemos tener hijos y que te sientas el hombre más deseable de la tierra.
- Me dejas sin palabras, cariño, dijo él. Perdona pero ahora tengo que dejarte, te llamo luego.
Colgó el teléfono y sacó su libro de notas: la frase le había parecido buena para utilizarla en alguno de sus relatos...
© AMS Cádiz
Agosto del 2012



domingo, 12 de agosto de 2012

"Chat Privado"





EntreAmigosPuntoComCanal más de 30
<MorenoGuapo> toc, toc, se puede?

<Estrella> hola

<MorenoGuapo> Qué tal estás guapa?

<Estrella> bien y tú?<MorenoGuapo> de dónde eres?<Estrella> de Madrid

<MorenoGuapo> a qué te dedicas?<Estrella> soy enfermera

<MorenoGuapo> estás casada? tienes hijos?

<Estrella> soy separada, tengo una niña de seis años

<MorenoGuapo> me gusta tu nick ¿tienes web-cam?

<Sistema> Estrella abandonó el canal


©AMS Madrid

Agosto del 2012



miércoles, 16 de noviembre de 2011

Microrelatos Psicoscuros II


                                            

 "Microrelatos Psicoscuros II"


En realidad poco o nada podría haber hecho por evitarlo porque de alguna forma un día u otro era más que probable que pudiera sucederle. Los días parecían traer treinta horas y las noches se hacían interminables. Ni siquiera el primer café y la ducha matutinos parecían despejarle y los primeros quehaceres del día se le hacían insufribles. Las piernas le pesaban como piedras cuando salía a comprar y tenía la sensación de que todo el mundo le miraba. Se mordía las uñas, se rascaba la cabeza y miraba el móvil muy a menudo para ver si tenía algún nuevo mensaje. Había dejado de usar el coche y procuraba volverse a casa cuanto antes con  pan, tabaco y cervezas para todo el día. El teléfono de casa descolgado y la televisión puesta sin volumen. A veces intentaba escuchar el telediario, pero pronto se aburría y volvía a pulsar el mute del mando a distancia. No avanzaba ni tres páginas del libro que estaba estudiando y cuando se decidía por leer un rato apenas si avanzaba cuatro o cinco hojas. Se servía una cerveza, encendía un cigarrillo y miraba por la ventana, el otoño ya había entrado pero no acababa de llover como parecía anunciar el cielo. Fue por fin aquella tarde de domingo cuando en un acto de rebeldía consigo mismo decidió coger el coche y acercarse a visitarla. Llevaba unos vaqueros más bien modernos y una americana azul de pana, unos tenis que había comprado esa misma semana y las nuevas gafas de sol. Cogió la autovía con decisión y se sintió feliz al comprobar que no le temblaban las piernas, ni parecía marearse, como le había ocurrido otras veces. Condujo con placer, casi deportivamente, como no hacía desde hace tiempo y no tardó más de veinte minutos en llegar. No se atrevió a llamar a su casa directamente y prefirió llamarla por teléfono, pero ella debía tener el teléfono apagado o estaba en plena conversación porque una y otra vez le saltaba el contestador. Tomó una cerveza en el bar de la esquina y decidió dar una vuelta para hacer tiempo por el centro del pueblo. No pasaron ni diez minutos cuando tuvo un amago de mareo y empezó a dudar de si no estaría de nuevo ante una crisis. Corrió apretando el paso hasta donde tenía aparcado el coche y una vez allí se sintió ligeramente aliviado. Fumó un cigarro y pensó que tal vez lo mejor era volverse nuevamente a casa. Esta vez condujo más despacio, mirando continuamente los retrovisores intentando no acercarse demasiado al vehículo de delante ni que se le acercara demasiado ningún vehículo por detrás. Por fin llegó al desvío de su pueblo y al poco ya estaba aparcando en el garaje de casa. Al llegar se puso el pijama azul, se sirvió una cerveza y tomó un prozalam. Encendió el televisor, había una retransmisión de fútbol y tumbado en el sofá con la botella de cerveza y el tabaco a mano se puso a verlo con desgana. No podía evitar pensar dónde podría haberse metido ella que no solía salir los domingos, tal vez debería haber llamado directamente a su casa en lugar de al móvil. Para cuando terminó el partido y comenzó el resumen de la jornada debía llevar consumido ya más de un litro de cerveza y se había tomado otro prozalam. De vez en cuando se asomaba a la ventana, el bar de enfrente y el discopub debían estar a tope porque la calle tenía bastantes coches aparcados en doble fila. Pensó mientras fumaba en el balcón cuánto tiempo llevaba en realidad teniendo aquellos pequeños ataques en la calle y se quedo un tanto frío cuando recordó que ya eran años y varios especialistas por los que había pasado. De repente empezaron a caer cuatro gotas, por fin llovía y eso le puso contento, le gustaba mucho la lluvia cuando ya no tenía que salir de casa y escuchar llover mientras estaba en la cama. Puso una película de acción y se sirvió otra cerveza. La noche parecía ponerse más hermosa que otras. Debían ser sobre las tres y pico de la mañana cuando se quedó dormido en el sofá con el televisor encendido. Se despertó sobresaltado un par de horas después. Le dolía la cabeza, como si tuviera una cinta apretada en exceso en la frente y un gran peso sobre la nuca. Se tomó un analgésico y otra de sus pastillas. Intentó dormir un rato pero no lo conseguía, otra vez la noria habitual de vuelta y vuelta a uno y otro lado de la cama. Ya de amanecida se dio nuevamente por vencido y decidió levantarse, fue entonces cuando le sonó el móvil. Era ella, “perdóname le dijo, es muy temprano, pero acabo de escuchar  tus mensajes, llego ahora de trabajar, he tenido guardia  pero hoy libro, si te apetece podemos pasar el día juntos”. Se afeitó rápidamente, se tomó otra de sus pastillas como solía hacer al salir de casa y se puso la misma ropa del día anterior. Cogió el coche para ir a buscarla, al llegar a la autovía tomó con decisión el carril izquierdo y encendió la radio para ir escuchando las noticias. Seguía lloviendo. Al cabo de dos horas era ella quien no paraba de llamar, pero la voz de la operadora repetía incesantemente: el teléfono de este usuario está apagado o fuera de cobertura. 

©AMS Cádiz




jueves, 22 de septiembre de 2011

"Microrelatos Psicoscuros I"



                                          “Microrelato Psicoscuros I”



Viajaba distraídamente en el autobús que llevaba a la playa. Estaba a punto de llegar a su destino cuando al levantar la vista le vio caminando por la acera en sentido contrario. Se quitó los cascos del walkman y pidió encarecidamente al conductor que parara allí mismo, que era una gran urgencia. Tras cierta reticencia de éste, al final accedió y ella salió corriendo en su búsqueda. Cuando le alcanzó por fin, le abrazó cariñosamente por la espalda. El se giró y fue entonces cuando comprobó que no se trataba de Manuel aunque se le parecía mucho. Con todo sonrojo, pidió excusas y se fue llorando avergonzada. Últimamente algo no debía estar funcionando bien en su cabeza, porque veía cosas que luego resultaban ser diferentes y escuchaba voces que no era capaz de reconocer. Tal vez debía visitar con cierta urgencia a un médico. Cogió el atajo por el que solía bajar a su espacio preferido de la playa. Compró un bote de Coca-Cola, encendió un cigarrillo, se quitó los zapatos y caminó sin descanso mirando el ir y venir del agua sobre la arena, sin detenerse a mirar las huellas que sus propios pasos iban dejando atrás. Anochecía pronto ya en esos días de finales de septiembre. El Sol se escondió lento y luminoso y lo observó de pie con esa rara miopía de arco iris que imponen las lágrimas. Aquella noche no regresó a casa: tal vez decidiera quedarse a mirar la Luna desde su querido mar. A fin de cuentas, nadie la esperaba nunca en ningún sitio. Ya en las ediciones vespertinas de los periódicos locales se publicó la noticia: se llamaba Clara y al parecer había llegado desde lejos hasta ese pueblito andaluz para comenzar una nueva vida.



© AMS Cádiz

Septiembre del 2011


domingo, 19 de junio de 2011

"Tenemos que hablar"


Otro hiperbreve:

"Tenemos que hablar"

- Tenemos que hablar, dijo ella.
- Antes quiero que me escuches tú, dijo él.
- De acuerdo, dime, dijo ella.
- Verás, yo no necesito que me cuentes nada y mucho menos que te sientas obligada, a mi sólo me importa que tu te encuentres bien.
- Ok gracias. Eres un hombre maravilloso, a este paso me vas a enamorar.
- Bueno, yo de alguna forma ya me siento enamorado.
- Te quiero, dijo ella.

… y el teléfono no volvió a sonar en toda la semana.
©AMS Cádiz
Junio del 2011



miércoles, 8 de junio de 2011

"Fauna doméstica"



"Fauna doméstica"
Salió un momento a comprar el periódico, tabaco y una barra de pan. Al llegar a casa resulta que el gato había mordido al perro, al menos así se lo contó el loro.


©AMS Cádiz
Junio de 2011








martes, 7 de junio de 2011

"Le toilette"



Un hiperbreve al estilo Monterroso:

"Le toilette"

Cuando se despertó el orangután peludo seguía allí con él. Llovía en el mundo según observó desde el ventanal de su apartamento. Se levantó de un brinco de la cama, paso media horita en el baño y tras unos ligeros retoques, salió convencido de que cada vez se iba pareciendo más a sí mismo.


"Hasta los cuarenta años uno va jugando con la vida, a partir de ahí es la vida la que empieza a jugar contigo" (Dorchy Muñoz)

© AMS Cádiz
Maryo de 2011


jueves, 7 de abril de 2011

“Despertar de perros”


Pasado el tiempo al parecer he cumplido mi promesa, ya vivo en el mar y la frontera: dedicado a ellas, las auténticas compañeras de mi vida, a mi gente, que es muy poca, pero saben que lo son, y a mí mismo en un “Canto a mi mismo a lo Walt Whitman”. Lo digo con sereno orgullo ya estoy aquí de camino a Nosedonde, pero aquí: nunca ofrezco nada que no esté dispuesto a conceder y no he tenido que ladrar ni morder, eso sí ocasiones no me han faltado, sé que sabéis mas que de sobra a qué coño intento referirme.
¡Ser felices, o al menos intentarlo, buscar la belleza, a mis ojos la única revolución, la única quimera que sigue mereciendo la pena en este mundo.

Besos y abrazos.
Amador
Cádiz, abril de 2011.


“Despertar de perros”

-Y tú qué piensas de este loco que nos ha tocado en suerte, dijo Zambra.
-No sé qué decirte, dijo Ritmo, tú llevas más tiempo con él.
-Sí, tienes razón yo no he vivido a la intemperie como tú, ya de cachorrita estaba con él, entonces vivíamos en el ático, pero tuvo que venderlo.
-Lo que si puedo decirte, dijo Ritmo, por lo que yo pude vivir antes de venirme con vosotros y lo que voy viendo en la calle, es que no parece ser el peor personaje que nos podía haber tocado.
-No, si la verdad, dijo Zambra, es que yo siempre me he sentido muy segura y cuidada a su lado. Y él siempre me muestra su atención y su cariño.
-Yo también me siento así, dijo Ritmo, y no me gustaría irme a ningún otro sitio.
-Si, dijo Zambra, pero recuerda que nos tiene prometido llevarnos al mar, que estamos hartas de estanques de ciudad, ríos con poco caudal y pantanos de aguas turbias.
-Nos llevará, estate segura, dijo Ritmo, él también tiene muchas ganas de escaparse a vivir al Sur y pasear junto a nosotras y su amor por la arena de la playa.
-Bueno, dijo Zambra, todo llegará, de momento no parece irnos muy mal por aquí, tenemos cuanto necesitamos y todo el parque pa correr.
-Así es, querida hermanita, dijo Ritmo.
-Qué suerte, dijo Zambra, no tener que hablar, y comunicarnos con él por gestos, miradas, gruñiditos y lametazos, verdad?
-Si Zambrita, dijo Ritmo, creo que le gusta así, pero nunca olvides que él también sabe ladrar y sin embargo no lo hace.

© AMS Madrid
Octubre de 2009





miércoles, 30 de marzo de 2011

“Nerea”



“Nerea”

- No te vayas a Cádiz, quedate conmigo, me dijo.
- No puedo mi niña, tú ya lo sabes, ya está todo decidido.
- Bueno dame un beso y recuerda siempre que te voy a echar mucho de menos.
- Dame un beso niña y abrazame, cuídate mucho.


Es lo más hermoso que me dijeron a mi partida. Todavía tengo sus ojazos negros grabados en mis retinas. La textura de su piel morena y su negro pelo, tan largo y rizado. Pero no debía ni podía quedarme ni por ella ni por nadie. Ya todo estaba decidido y medio preparado. Además su madre no me traga del todo y no me llevo exactamente bien con sus hermanos. No me fío de ellos, aunque creo que ellos de mí tampoco mucho. De manera que nos despedimos, ella con lágrimas en los ojos y yo con un fuerte nudo en la garganta. Según se alejaba se giraba de vez en cuando para mirarme, como si fuera a ser la última vez que me viera, luego tímidamente volvía a darse la vuelta, para volver a mirar a hurtadillas de nuevo mientras yo arrastraba mi maleta y mi guitarra. Me acuerdo mucho de ella, la extraño mucho, su revolotear por mi casa ya por las mañanas su ir y venir y decirme que si necesito algo. ¿quieres que te recoja la casa? ¿te friego los cacharros? ¿te hago un té, ya sé hacerlos a tu manera?
Es muy hermosa, pero yo sé que aún le queda mucho por vivir, la vida no la ha tratado bien, pero encontrará la paz y el amor que se merece, al fin y al cabo su vida está empezando sólo tiene diez años y es gitana: Nerea, mi gitanita guapa.


©AMS Cádiz
Marzo de 2011

sábado, 19 de marzo de 2011

“Tú sabes que te quiero”



“Tú sabes que te quiero”
A mi argentinita guapa con todo cariño:

Prometo mentirte amor, alguna vez y contagiarte mi locura. Prometo desearte otra y socavar tu trabajada quietud, desordenar tu sueño y llenarte de ausencias. Prometo desenterrar en ti viejas amarguras, negarte algunos besos, evitar algún abrazo y soltarte de la mano, tú ya sabes como soy.
Prometo dejar grifos abiertos y luces encendidas, la tablilla del water sin bajar y el fregadero hasta arriba de cacharros. No te importe que llene todos los ceniceros de colillas y que alguna vez deje la ropa que me quito mediotirada sobre nuestra cama.
¡Ya he cenado, al ver que te retrasabas!
No queda azúcar ni yogures y me he comido la última magdalena. Por cierto, no me da tiempo a tender la ropa y se me ha olvidado grabarte la película. Otra cosa ¿dónde guardas las bolsas de basura?
Bueno me voy que tengo algo de prisa, te he cogido el tabaco y el mechero y cincuenta euros de la mesilla
¡Duerme bien princesa mía!
Tu sabes que te quiero…

©AMS Cádiz
Marzo de 2011